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Fotos: fotos de Verbo- Pablo Fernandez
Dirección: Florida 460
Este edificio requiere inscripción previa
Las inscripciones abrieron el 23 de septiembre, para días y horarios específicos. Consultá la disponibilidad en Eventbrite ↗
- ! Ingreso con identificación (DNI)
- Recorrido no apto para movilidad reducida
- Sin ascensor para visitantes
- Baños disponibles
- Sin baño accesible
- Se pueden tomar fotos
Descripción
PALACIO PEÑA / CASA REPÚBLICA Florida 460 · Ciudad Autónoma de Buenos Aires Una residencia de la Belle Époque que vuelve a abrirse a la ciudad En el corazón del centro porteño, sobre la peatonal Florida, se encuentra uno de los edificios residenciales más singulares que conserva Buenos Aires de comienzos del siglo XX. Conocido históricamente como Residencia Peña o Palacio Peña, el edificio de Florida 460 fue proyectado por el arquitecto belga Jules Dormal para la familia Peña-Blaye e inaugurado en 1902. Concebido originalmente como residencia privada, el palacio es una expresión excepcional de la arquitectura residencial de la Belle Époque porteña y del proceso de transformación que atravesó Buenos Aires a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Durante casi un siglo, el edificio estuvo vinculado a la vida institucional de la Sociedad Rural Argentina, que estableció allí su sede. Desde 2026, luego de un proceso integral de restauración y puesta en valor, el histórico inmueble vuelve a abrirse a la comunidad bajo el nombre de Casa República, incorporando nuevos usos gastronómicos, culturales, artísticos e institucionales. De esta manera, el edificio no se conserva como una pieza estática del pasado, sino que vuelve a formar parte de la vida cotidiana de la ciudad. ARQUITECTURA El Palacio Peña es una de las expresiones más destacadas del academicismo francés en Buenos Aires. Este lenguaje arquitectónico, inspirado en las tradiciones académicas europeas y particularmente en la arquitectura francesa, se caracteriza por la búsqueda de simetría, proporción y monumentalidad, junto con una importante riqueza ornamental. En la fachada de Florida pueden reconocerse algunos de sus principales rasgos: composición simétrica; mansardas; almohadillado ornamental de símil piedra París; balaustradas; balcones ornamentados; sobre relieves; carpinterías y aberturas de gran presencia; puertas y ventanas de arco; una marcada jerarquización del acceso principal. El resultado es una fachada monumental pero armónica, característica de las grandes residencias urbanas construidas por las familias de mayor poder económico de la Buenos Aires de comienzos del siglo XX. El edificio constituye, además, un ejemplo particularmente valioso porque conserva gran parte de su espacialidad y de sus elementos arquitectónicos originales. JULES DORMAL El proyecto estuvo a cargo de Jules Dormal (1846–1924), arquitecto de origen belga formado en París y uno de los principales representantes del academicismo francés en la Argentina. Dormal llegó al país en 1869 y desarrolló una extensa trayectoria profesional en Buenos Aires. Fue socio fundador de la Sociedad Central de Arquitectos y participó en algunas de las obras más importantes de la arquitectura argentina de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran intervenciones vinculadas al Teatro Colón, el Parque 3 de Febrero, el Hipódromo Argentino de Palermo y distintas residencias de la elite porteña. En la misma manzana de Florida 460 se encuentra también el edificio de Florida 466, proyectado por Dormal y posteriormente célebre por albergar la Confitería Richmond, lugar de reunión del denominado Grupo de Florida. EL INTERIOR DEL PALACIO El recorrido comienza atravesando el acceso principal desde Florida y ascendiendo hacia un gran hall de doble altura. Uno de los elementos más destacados del edificio es su escalera de honor, concebida como pieza central de circulación y representación. Su escala, materiales y ubicación expresan la importancia que estos espacios tenían dentro de las grandes residencias privadas de la época. El denominado piano nobile, la planta principal destinada a la vida social de la residencia, reúne algunos de los espacios más significativos del edificio. Entre ellos se encuentran: Salón Dorado Uno de los principales espacios de recepción de la residencia, caracterizado por su riqueza ornamental. Salón de las Pinturas Un ambiente destinado a la representación y a la vida social, donde la arquitectura y las obras artísticas formaban parte de una misma composición. Salón Comedor Un espacio concebido para las grandes reuniones y comidas de la familia. Salón Fumoir Un ambiente asociado a las prácticas sociales de la época, pensado como espacio de encuentro y conversación. En estos salones conviven diferentes referencias estilísticas. El interiorismo incorpora elementos vinculados con el Renacimiento, Luis XVI, la Regencia y Luis XV, conformando un lenguaje ecléctico propio de las grandes residencias de la Belle Époque. Entre los elementos que pueden reconocerse en el recorrido se encuentran boiseries, molduras, estucos, vitrales, carpinterías, arañas, chimeneas y otros componentes ornamentales que contribuyen a reconstruir la atmósfera original de la residencia. LA VIDA PRIVADA DE LA FAMILIA PEÑA La planta superior estaba destinada fundamentalmente a los espacios privados de la familia. Allí se encontraban los dormitorios y dependencias personales de los integrantes de la familia Peña-Blaye, incluyendo los espacios correspondientes a Adela Blaye de Peña, esposa de Antonio Peña, y los dormitorios de Antonio Peña y su hijo Julio. Esta organización permite comprender la lógica de las grandes residencias de la época: una clara separación entre los espacios públicos y representativos de la planta noble y los ámbitos privados de la vida familiar. El edificio fue concebido, por lo tanto, no solamente como una vivienda, sino como un verdadero escenario de representación social. UNA RESIDENCIA EN LA BUENOS AIRES DE 1900 La construcción del Palacio Peña debe entenderse dentro de un momento particular de la historia de Buenos Aires. Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, la ciudad atravesó un profundo proceso de transformación urbana, económica y cultural. Las grandes familias vinculadas a la propiedad rural y a las actividades comerciales y financieras construyeron importantes residencias en las áreas centrales de la ciudad, siguiendo modelos arquitectónicos europeos. La calle Florida fue uno de los principales escenarios de ese proceso. A comienzos del siglo XX, la zona reunía residencias particulares, comercios, hoteles, cafés, instituciones y espacios de encuentro de la sociedad porteña. El Palacio Peña es uno de los pocos testimonios que permanecen de aquella etapa de la ciudad. DE RESIDENCIA PRIVADA A SEDE INSTITUCIONAL La historia del edificio tuvo un segundo capítulo fundamental cuando pasó a manos de la Sociedad Rural Argentina. Luego de la muerte de sus propietarios originales, la residencia fue adquirida por la institución, que estableció allí su sede. La relación con la Sociedad Rural Argentina se extendió durante casi un siglo, convirtiendo a Florida 460 en un lugar vinculado a buena parte de la historia institucional, económica y productiva del país. Durante décadas, por sus salones pasaron dirigentes, productores, empresarios, funcionarios, representantes diplomáticos y numerosas personalidades vinculadas a la vida pública argentina. El edificio dejó entonces de ser exclusivamente una residencia privada para convertirse en un espacio institucional. La SRA mantuvo allí su sede hasta 2021, cuando trasladó sus oficinas al predio de La Rural, en Palermo. LA RESTAURACIÓN Luego del traslado de la Sociedad Rural Argentina comenzó una nueva etapa para el edificio. Durante quince meses se desarrolló un proceso de restauración y puesta en valor destinado a recuperar la arquitectura, los materiales y los elementos ornamentales del Palacio, respetando su carácter histórico. El trabajo involucró especialistas y artesanos dedicados a oficios tradicionales y permitió recuperar distintos componentes de la construcción, entre ellos carpinterías, molduras, vitrales y otros elementos originales. La intervención buscó recuperar el espíritu del edificio sin convertirlo en una pieza de museo. El desafío fue devolverle vida a una construcción histórica mediante nuevos usos compatibles con su arquitectura. La fachada había sido previamente incluida por el Gobierno de la Ciudad en el programa de restauración e iluminación de fachadas del Plan Microcentro, con trabajos finalizados en 2014. CASA REPÚBLICA En 2026 comienza una nueva etapa de la historia del edificio. El antiguo Palacio Peña se transforma en Casa República, un espacio que articula patrimonio, gastronomía, cultura, arte, producción nacional y encuentro. La propuesta parte de una idea central: hacer del edificio una puerta de entrada a la Argentina. La arquitectura histórica convive así con nuevos usos. Los antiguos salones sociales funcionan hoy como espacios gastronómicos; otros sectores albergan propuestas culturales, artísticas y comerciales; y distintos ambientes del edificio recuperan su vocación original de encuentro. Casa República incorpora restaurante, café, bar, cava, espacios para reuniones y eventos, propuestas culturales y exhibiciones. La gastronomía ocupa un lugar central dentro de esta nueva etapa, con una mirada sobre la cocina argentina y sobre los productos, productores y tradiciones de las distintas regiones del país. UN EDIFICIO QUE VUELVE A LA CIUDAD La historia del Palacio Peña puede leerse como una sucesión de distintas vidas. Primero fue una residencia familiar. Luego fue sede de una de las instituciones más importantes de la Argentina vinculadas al sector agropecuario. Hoy vuelve a abrirse al público como Casa República. Cada una de esas etapas dejó huellas en el edificio. Por eso, recorrer Florida 460 no significa solamente conocer una construcción de comienzos del siglo XX. Significa atravesar diferentes momentos de la historia de Buenos Aires y del país. En el marco de Open House Buenos Aires 2026, Casa República abre especialmente sus puertas para que el público pueda conocer y valorar este patrimonio arquitectónico, descubrir sus espacios y acercarse a una historia que durante décadas permaneció detrás de sus puertas. Más de un siglo después de su inauguración, el Palacio Peña vuelve a cumplir una función esencial para la que fue concebido: ser un lugar de encuentro. Esta vez, abierto a todos. PALACIO PEÑA · CASA REPÚBLICA Florida 460 · Buenos Aires
Texto: arquitecto Julio Dormal/ puesta en valor 2026 Arquitecto Diego Bella
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