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Fotos: Marco Caviglia / Javier Agustín Rojas
Dirección: Prometeo 3031
Horarios de la edición 2026
Último ingreso: entre 30 y 40 minutos antes del cierre de cada turno.
- ! Ingreso con identificación (DNI)
- Recorrido apto para movilidad reducida
- Ascensor disponible
- Baños disponibles
- Sin baño accesible
- Se pueden tomar fotos
Descripción
Edificio Prometeo - Memoria Descriptiva El solar de Pasaje Prometeo 3031 despertó nuestro interés desde un principio, por su calidad urbana, su particular escala, su encanto y hasta por su nombre; presentándose primero en forma de imágenes sugerentes y luego como una responsabilidad a asumir traducida a premisas de proyecto. La arquitectura es siempre una expresión más o menos consciente de los estados ontológicos que atraviesa el ser humano en una época y un contexto determinados. Remontándonos a los orígenes de Buenos Aires, la arcaica casa pompeyana devenida en casa chorizo, con sus patios, sus jardines y su historia tan antigua como la Arquitectura, fue el genoma de un tejido urbano con su característico terreno de 8,66 mts y sus medianeras al que el SXX le impuso una densidad maquinal. La casa de patios original constitutiva de la esencia del habitar occidental es una arquitectura hermética hacia el afuera que se abre de par en par a los patios y jardines de su interior, hermanando la ruralidad y la naturaleza al ámbito urbano. Habitaba allí un ser humano que se abría a su propio interior y se conectaba con su propia Naturaleza. Los cambios tipológicos posteriores resultantes del apilamiento de plantas nos traen ahora el edificio moderno porteño de propiedad horizontal que dio hermosos ejemplos de fluidez y calidad espacial, funcionalidad y luminosidad, apostando este a la estrategia proyectual de lo centrífugo: abrirse al frente y contrafrente hacia espacio urbano, quedando el ancestral patio ahora relegado a “aire y luz”. Centrífugo, como el Hombre de la modernidad, que proyectado al mundo exterior encuentra “grandes libertades”, algunas reales y otras aparentes como espejismos que lo conducen a la alienación y pérdida de contacto consigo mismo y con la Naturaleza, dejando en el recuerdo esos techos altos, las parras, los pájaros y las abejas, los patios y las galerías. Prometeo había traído el Fuego (símbolo de la Conciencia) a los Hombres. Así, hoy nuestro proyecto busca en su concepción reconstruir los lazos de este Hombre, ahora moderno, con ciertos elementos esenciales que creemos fundamentales recuperar: el contacto con la Naturaleza y la Interioridad que tenían la antigua casa chorizo con sus patios y terrazas, corazón de la vivienda, un espacio verde con el cielo como techo, que es exterior e interior a la vez. El edificio busca sintetizar estas esencias con las virtudes y la belleza que trajo la arquitectura moderna. Nuestro edificio, mediador entre el ser humano y la naturaleza, es pensado como un organismo que se relaciona con su entorno, tanto artificial como natural, de manera orgánica e integrada, buscando dejar un saldo positivo en la interacción con su contexto. Como cualquier organismo biológico es capaz de generar su propia energía, metabolizar sus desechos y aportar mediante sus interacciones al equilibrio del conjunto en su totalidad, entendiendo a este conjunto como un sistema interdependiente. Pensamos así en el término “sustentable” como un compromiso, una pulsión de vida que es dinámica y que requiere un esfuerzo de reformularse y accionar constantes, desde la concepción misma del edificio y para su funcionamiento a lo largo de toda su vida útil. En función de esto, proyectamos un consumo energético 50% menor al de una edificación tradicional, gracias al uso de un sistema constructivo de tabiques portantes alivianados que proporcionan una aislación térmica cuatro veces mayor que la mampostería tradicional y son tanto muro como estructura, conformando un sistema único. El lenguaje arquitectónico manifiesta esta condición, que conjuga la expresión de muro portante de la casa chorizo de llenos y vacíos, con la de poste y dintel de grandes luces del edificio moderno. Se origina así una estructura lo suficientemente flexible para que permita ser resignificada en el futuro, pensada hoy como una pequeña comunidad de cinco casas/estudio (cada una con su jardín en altura, cochera, baulera y bicicleteros propios), de muy baja expensa, bajo mantenimiento, bajo consumo energético y una alta calidad constructiva. Estructura que funciona además como soporte para recibir vegetación sobre una superficie equivalente a la del propio terreno, generando así un microclima en el sitio, que a la vez absorbe Co2 del aire y energía del Sol. Respetando el perfil urbano de casas bajas del pasaje, propusimos un edificio aterrazado en vez de repetir cuatro plantas tipo sobre una planta baja libre a filo de la línea municipal. Esto hubiera significado una ruptura con el tejido preexistente, un crecimiento inorgánico y la destrucción de ese pequeño paraíso urbano que es Prometeo, en pos de usufructuar de su belleza. Es así como los ambientes principales de las viviendas se vinculan con una terraza jardín de grandes dimensiones y con buena orientación, que permite grandes espesores de tierra y vegetación, huerta, compost, solados, piletas para bañarse, fogoneros, etc. Todo el terreno natural que el edificio “pisa” en planta baja, está ahora “sobre” el edificio, reservando además la azotea para paneles solares. Por su parte los espacios interiores de las viviendas poseen la misma flexibilidad, admitiendo cada tipología multiplicidad de configuraciones posibles de acuerdo a la necesidad. A esta operación de aterrazado, se le suma la apertura de grandes patios laterales que separan el edificio de las medianeras, duplicando el perímetro exterior de las viviendas y generando multiplicidad de orientaciones, calidades de luz, vistas, ventilaciones cruzadas y relaciones espaciales. Además del frente y contrafrente modernos, se recupera el patio lateral de la casa chorizo, articulándose así el edificio en un planteo no lineal, en donde todas las tipologías son distintas y singulares, y en donde en cada vivienda se genera una riqueza de situaciones y relaciones entre espacios interiores, entre interiores y el jardín/patio propio de cada vivienda y entre estos y el espacio urbano de la ciudad.
Texto: Marco Caviglia




















