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Fotos: Arq. Ignacio Mazzaroni // Arq. Pedro Ignacio Yañez // Iván Altalef (dron) - ver nombres de archivo en cada caso.
Dirección: Av. Luis María Campos 346
Horarios de la edición 2026
Último ingreso: entre 30 y 40 minutos antes del cierre de cada turno.
- ! Ingreso con identificación (DNI)
- Recorrido apto para movilidad reducida
- Ascensor disponible
- Sin baño accesible
- Se pueden tomar fotos
Descripción
Luis María Campos 346, Ciudad de Buenos Aires Autores: arq. Serenella Perreca (RSK) y arq. Martín Ibarlucía (MI Arquitectos) Superficie: 6351 m2 Año de finalización : 2026
Equipo de proyecto: Gustavo Pantano Maria Ibarlucia
Paula Ibarlucia Celeste Mourad Nicolas Vaz Ferreira Camila Santi Evelyn Montaldi Facundo Rodriguez Alicia Di Fede Pilar Moran Benjamin Zunino Dirección de obra: Gonzalo Ferreiro Ivan Alatalef Francisco Berden Gerenciamiento de proyecto: Augusto Camacho (RSK)
Sobre una de las avenidas más dinámicas de Las Cañitas, el proyecto explora la posibilidad de construir identidad desde la propia lógica de la estructura. Frente a un contexto urbano caracterizado por la heterogeneidad de lenguajes y materialidades, la propuesta evita competir mediante recursos excesivos
El edificio se concibe como una pieza de hormigón donde estructura, envolvente y espacio exterior forman parte de un mismo orden. La fachada deja de entenderse como un plano aplicado para convertirse en el espesor funcional y expresivo: una secuencia de elementos que construyen profundidad, regulan la incidencia de la luz y definen la relación entre la vivienda y la ciudad.
Sobre una modulación rigurosa contrasta una operación de pliegue en las carpinteras que Lejos de responder a un gesto compositivo autónomo, introduce una variación espacial que amplía el uso del espacio exterior y modifica la percepción del volumen desde la ciudad. Los quiebres generan ámbitos de mayor permanencia, capaces de alojar actividades cotidianas que exceden la función tradicional del balcón. El espacio semicubierto deja de ser un borde para convertirse en una habitación exterior, incorporando nuevas formas de habitar que hoy resultan indisociables de la vivienda urbana.
La decisión de resolver íntegramente la envolvente en hormigón responde tanto a una búsqueda material como conceptual. El edificio prescinde de revestimientos y elementos superpuestos para expresar directamente su condición constructiva. La arquitectura encuentra así su carácter en la precisión de las proporciones, en la repetición de la estructura y en la continuidad material, antes que en operaciones formales autónomas.
En el interior de las unidades se trabajó con una paleta acotada de materiales, buscando sobriedad y claridad en la lectura de los espacios. El proyecto incorpora además una serie de decisiones destinadas a mejorar el ingreso de luz natural, como ventanas laterales altas sobre las medianeras y carpinterías corredizas que vinculan dormitorios y estares, permitiendo que la luz se extienda entre los ambientes y favoreciendo la continuidad espacial.
La propuesta busca construir una arquitectura silenciosa, donde cada decisión responde simultáneamente a criterios estructurales, espaciales y urbanos. La identidad del edificio no surge de la singularidad del objeto sino de la coherencia entre material, estructura y forma.
Texto: arq. Serenella Perreca (RSK) + Estudio Martín Ibarlucía




















